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Chris Rea: "Too far from home".La música, la idea y la pintura.

Llevo varios días obsesionado con una canción que me ha tocado en lo más profundo. Hace poco escuché de cuajo los once discos pertenecientes al trabajo de Chris Rea “Blue guitars”. Evidentemente escuchar seguidos once discos aturde inevitablemente pero aún así una de las canciones que más me llamó la atención fue la segunda del noveno disco, que se titula “Too far from home”. Después de repasar los discos más detenidamente terminé por obsesionarme del todo con esta canción.
Mucho se ha tratado a lo largo e la historia entre las relaciones entre la verdad y la belleza. Aunque diciendo esto me quede en la superficie pienso que si se ve algo de bello es porque algo tiene de verdadero. Desde aquí voy a intentar sacar algunas conclusiones de lo que deriva de esta canción aunque sé que es bastante arriesgado. Más que nada porque la música no tiene la característica de la pintura de ser una disciplina artística muy ligada y proclive al intelectualismo. Hablado claro, nos podemos pasar largos períodos de tiempo escuchando complejos solos instrumentales sin apenas poder explicar lo que significan, en cambio en un cuadro ya hay más posibilidades de encontrar significados.


Hay veces que hacer las cosas mal o en el sentido inverso tiene sus ventajas. Esta que me ha ocurrido a mí creo que es una de ellas. Para empezar escuché todo a través del ordenador y encima varios de los títulos de las canciones estaban mal puestos, incluido el de esta misma canción. Al hacer esto ni le di una ojeada al libreto, lo que por una parte me mantuvo en la ignorancia y por otra parte me llevó al mismo sitio al que habría llegado leyéndolo, pero esta vez por mis propios medios.
Al poco de escuchar la canción me di cuenta que representaba un “viaje”, una especie de trayecto entre la música irlandesa hasta la llegada a estados unidos a través del océano y lo que este representa. Desde luego una cosa es el viaje “físico” y otra el “espiritual”, ambos pueden ir unidos pero tampoco es algo necesario. En este caso cuando menos se puede englobar dentro del segundo grupo. Luego no sé por qué motivo he asociado el significado de la canción con la película de Martin Scorsesse “Gangs of New York”. La película me gustó pero no especialmente, supongo que la época reflejada allí de los comienzos de ese país me quedó grabada y la asociación pasó al significado de la canción.
Mientras escuchaba repetidamente la canción vi una entrevista a Chris en una de sus exposiciones de pinturas. En una parte de la entrevista Chris se levanta y comenta sus propios cuadros. Uno de ellos es el de esta foto. Cuando vi esto en la entrevista caí en la cuenta de que el cuadro representaba lo mismo que la canción. En ese momento es cuando me decidí a leer el libreto y efectivamente, junto a la letra de “Too far from home” estaba ese cuadro. De ahí lo que comentaba antes de haber llegado al mismo sitio pero por mis propios medios.
Una de las primeras cosas que sorprenden de la canción es la introducción, es la misma que la de “Espresso Logic”. Desde luego es completamente legítimo hacer esto porque las canciones también se pueden componer de la misma forma que los cuadros, es decir usando “unidades significativas” y luego uniéndolas de forma distinta. En este caso es completamente justificado. El propio Chris comenta la parte del cuadro que corresponde a esto y en la que ha situado una gran “arpa irlandesa” que para él representa la música irlandesa. Digamos que para él sería el origen del camino, tanto en el cuadro como en la canción. En el tramo que se encuentra encima a la altura del océano, Chris sitúa las fuentes en las que ha encontrado inspiración para su música. Por ejemplo señala cómo hay una iglesia representada porque según él opina buena parte de la música irlandesa proviene de allí. También está la costa oeste de Irlanda o las guitarras que aquí, en lugar de ser azules como es habitual en su pintura, son verdes. Los motivos son obvios. Y por supuesto en el lado izquierdo del cuadro lo que él llama el “sueño de Manhattan”.
Otro de las formas de ilustrar ese “viaje” son los instrumentos. Desde los tradicionales de Irlanda en el comienzo de la canción hasta usar el violín o el banjo durante el transcurso de la canción. Hay que recordar que buena parte del folklore norteamericano proviene de la herencia de la tradición europea. No sólo fue la música que había en Europa el punto de partida de mucha de la música norteamericana, también fueron los propios instrumentos europeos los que se usaron después allí.
Chris usa también aquí muchos elementos recurrentes en su trabajo. Los nítidos trinos de guitarra del comienzo son muy habituales en él. Ahora mismo se me viene a la cabeza el tema Auberge que es otro en el que también los hace. Si tuviese que encontrar una explicación diría que los asocio con el rumor del bosque. El propio tema de la canción “too far from home” es un leit motiv repetido con idénticas palabras en otras de sus canciones. Yo lo asocio con otro post de este mismo blog:
http://blues-blues.blogspot.com/2007/03/sometime-i-feel-like-motherless-child.html Pienso que la sensación de “desamparo” es muy similar a la explicada allí, incluso las referencias del resto de la canción discurren por el mismo camino (Oh I ask forgiveness, To the lord above). Aunque Chris ha derivado hacia otros estilos su música sigue estando fuertemente influenciada por el blues, incluso en la temática como en este caso. Dando un paso más adelante incluso él suele afirmar repetidamente que el blues americano no es el único tipo de blues, así que en cierto modo el también toca blues aunque no es solamente de la línea americana.
Su sonido de la guitarra es el típico de su época “contemporánea”, que por decir algo aproximado comprendería desde mediados de los ochenta hacia aquí. Quizás en este período es cuando consiguió definir más claramente el sonido de la guitarra. Por una parte solos slide con sonido nítido y baja distorsión que le hacen tener una textura casi de “crema” y por otro lado los ritmos que yo llamo de “motor”. En canciones como “that’s what they always says” se pueden ver con claridad porque están constantemente.
En cuanto a la letra creo que también se le puede sacar algo de “punta”. En otras canciones que ha compuesto también es recurrente el tema del mar; del baile como armonía con los demás (el disco “Dancing with strangers”); de los marineros “inquietos” (“Curse of the traveller”) y así sucesivamente con buena parte del resto de los temas representados en la letra. ¿Qué deducimos de aquí? ¿Qué no hay nada nuevo a estas alturas?. Posiblemente no pero su trabajo es suficientemente profundo como para seguir haciendo estas preciosas composiciones con temáticas de siempre.



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Chris Rea: La parte de piano de "Windy Town"

Desde crio uno de mis músicos favoritos ha sido Chris Rea. Me ha influenciado fuertemente en muchos aspectos. Obviamente en su estilo como guitarrista es uno de los fundamentales, pero Chris destaca también como compositor, cantante y con otros instrumentos. Al poco de comenzar a escuchar “Windy Town” me cautivó por completo y concretamente una de las partes de la canción que más me han gustado es la sección rítmica de los teclados. Parece que ha habido alguien con una idea similar y ha ilustrado en vídeo esa parte en concreto.


Comencé a tocar la guitarra motivado por varios solos que me habían impresionado mucho pero nunca se sabe si la historia hubiese sido distinta si me hubiese encontrado con partes tan preciosas como los teclados de "Windy Town". En formato de audio queda aquí la canción original y en vídeo se puede ver con detalle la parte de los teclados tocada al mismo tiempo.


WINDY TOWN
Driving home from the highland line
We done some gigs on the Clyde and the Tyne
They flew us in from a Hamburg strip
The taste of Dusseldorf still on our lips
.
And on the bus there is a friend of mine
We go way back to the scene of the crime
We sit up front and share a cigarette
And try to remember what we tried to forget
.
He say "Do you remember?"
He say "Do you recall?"
I say yeah I remember, oh, I remember it all
Every time that cold wind blows
Every time I hear that sound
Late night trains shunting down by the river
I remember windy town
.
We come so far and we move so fast
Making hay see it all go past
Round the world and round again
Up and down on that gravy train
but every time that cold wind blows
Every time I hear that sound
The east coast cross winds on the cold wet stone
I remember windy town
.
The freezing corners and the empty streets
The burning passion and the cold wet feet
Three tricky miles home every night
Dodging from the shadows underneath those amber light
No car for kissing and nowhere to go
Except inside each other and I loved you so
I held your face as you shivered in the rainGirl
I'll always love you and I'll love you again
.
Oh everytime, everytime
Every time that cold wind blows
Every time I hear that sound
Late night trains shunting down by the river
I remember windy town
Every time that cold wind blows
Every time I hear that sound
The east coast cross winds on the cold wet stone
I remember windy town

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Coco Robicheaux: Desde los pantanos caminando con el espíritu

A Coco lo encontré en tiempos muy pretéritos a los de internet. Un amigo mío me había traído unas cuantas cintas de vídeo con multitud de conciertos y reportajes de blues que había conseguido grabar del satélite. La mayoría era de una cadena que tenía pocos medios. Había conciertos de una hora de duración grabados íntegramente desde una sola cámara pero entre eso y nada había un abismo así que recibí todos con mucha curiosidad y avidez. Después de dar las primeras ojeadas por encima una de las partes que me llamó más la atención fue la de un hombre que estaba tocando en medio de una tienda de discos que estaba casi deshabitada en aquel momento. En muchas grandes tiendas de discos de Londres se hacen una especie de miniconciertos que sirven tanto para promocionar la propia tienda, como el artista o el disco en cuestión a vender. Yo mismo pude comprobar que allí se hacen relativamente a menudo con un aceptable éxito. Creo que este fragmento correspondía a una especie de actuación en una de esas grandes tiendas.


Lo primero que me sorprendió fue el aspecto de este hombre. Por entonces tenía un vago conocimiento de lo que debía de ser un músico de Nueva Orleans y ajustando lo que había leído en algunos libros con la apariencia que tenía el músico que estaba viendo se me ocurrió que debía de provenir de esa zona. Coco además tocaba una guitarra española amplificada de media caja como único acompañamiento y todo aquello daba una atmósfera que en aquel momento me resultaba muy novedosa.
Lo curioso es que aparte del cámara no había nadie alrededor, al menos en la amplia zona de la tienda que estaba enfocada. Únicamente se veía pasar de vez en cuando a alguna persona perdida entre alguno de los pasillos que había entre las hileras de los discos. Prácticamente estaba tocando para nadie pero aún así estaba completamente concentrado e improvisando largamente. Personalmente, aunque no tengo mucho material suyo, es un músico que “me llega” siempre.
Coco Robicheaux (nacido Curtis John Arceneaux en 1947) había crecido en las tierras pantanosas de la Louisiana entre Ascension Parish y la parte francesa. Formó su primera banda a los trece años y a los quince estaba tocando en la conocida calle de Nueva Orleans “Bourbon Street”. Pronto firmó su primer contrato y comenzó una vida itinerante que lo llevó durante una temporada al San Francisco de la época hippy. Aunque ha pasado bastantes años sin demasiado reconocimiento general sus últimos discos han tenido mayor difusión: “Louisiana Medicine men”, “Spiritland” o “Hoodoo party” están entre ellos. Su inclusión en el “New Orleans French Quarter Festival” de forma ininterrumpida desde 1995 también es una prueba de esto.
Además de su trabajo como músico Coco también hace esculturas e ilustraciones. La escultura que aparece aquí corresponde a un busto de Professor Longhair y la ilustración se llama ”Nightswamp”. El vídeo corresponde a una actuación en el New Orleans Jazz Festival.

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Freddie King - Big legged woman (Suecia 1973)

Desde que conseguí el “Getting ready” Freddie King se convirtió en una de mis principales influencias a la guitarra y por supuesto no hay que olvidar lo excepcional cantante que era.
Algo que siempre me llamó la atención de él es que tocase donde tocase siempre solía estar completamente concentrado. Es como si fuese un bólido que siempre va a tope de potencia, incluso cuando muchas veces los músicos que lo acompañaban no estaban a ese nivel. Aquí mismo se puede ver esto que comento. La banda haciendo el acompañamiento más o menos concentrada mientras que Freddie sigue a máxima potencia.




FREDDIE KING -BIG LEGGED WOMAN

I love the tip, I love the top, I love you better than a hog loves slop
'Cause you're a big legged woman, with a short short miniskirt
Promise me darlin', you'll never make me feel like dirt
.
Just like the vine, goes around the stump, you are mine, call me sugar lump
'Cause you're a big-legged woman, with a short short miniskirt
Promise me darlin, you'll never make me feel like dirt
.
I've told you once, I've told you twice, we go together, like fried beans and rice
'Cause you're a big legged woman, with a short short miniskirt
Promise me darlin, you'll never make me feel like dirt
.
Ashes to ashes and dust to dust, you mess with my woman, I'm gonna hurt you first
'Cause she's a big-legged woman, with a short short miniskirt
Promise me darlin, you'll never make me feel like dirt
.
I love my big-legged woman, I love my big-legged woman
I love my big-legged woman, I love my big-legged woman
I love my big-legged woman, I love my big-legged woman
.
She's alright, she's alright
She's alright, she's alright
She's alright, she's alright
She's alright she's alright
She's alright she's...

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Las mejillas de Faye Dunaway

Ya era hora de hablar de temas verdaderamente serios. Ciertamente unas pocas líneas nunca podrán hacer justicia a este tema, ni siquiera un libro creo que pudiese. Seguramente sería necesario dedicarle toda la vida.
El principio del camino que me llevó hasta aquí comienza con algo que no podría calificar de otra forma más que como un sinsentido. El problema es que una vez que uno se ha visto en situaciones similares empieza a sentir la necesidad de tirar del hilo todo lo que se puede hasta encontrar lo que más se acerca al comienzo. Al modo que lo haría un detective rastreando pistas que aparentemente no tienen lógica pero que pueden ser claves para resolver el enigma. Esto se agrava especialmente cuando con los años he aprendido que lo que me parecía una simple “fisura” en los sucesos de la vida cotidiana terminaba por expandirse hasta formar un mundo nuevo. Primero se contempla algo que parece “raro”. Es una sensación de que eso que hay delante (persona, objeto inanimado, etc…) no encaja en la imagen. Es como si lo que toca ver delante formase parte de una fotografía que es la vida que nos toca vivir, pero de pronto algo aparece desencajado en el continuo como si fuese una imagen de otro sitio que está superpuesta. Primeramente suele ser una pequeña apariencia pero en cuanto se empieza a mirar detenidamente se ve que ahí delante hay algo que ha sido burdamente superpuesto para dar la ilusión de continuidad.
Hasta aquí podría ser una primera forma de ver y de ilustrar el problema. La cuestión es que las fisuras no aparecen sólo de esta forma, y lo que es peor no aparecen sólo a través del sentido de la vista. Puede ser algo que se escucha, algo que se huele (los olores son especialmente traicioneros),etc… Incluso puede ser algo que se piensa. Hay ideas que vienen camufladas en los pensamientos ordinarios pero luego toman vida propia y exigen que se les ponga en un primer plano destacado.
Volviendo al sinsentido del comienzo de esto decir que ya siendo niño, y no tener ni idea de la persona a la que se refería el nombre, comenzó a sonarme raro el nombre de Faye Dunaway. Viéndolo desde la actualidad de lo que estoy fijo es de que siendo crio lo recuerdo haber visto en los créditos de alguna película, pero de la película no recuerdo absolutamente nada. Hasta esta parte no había mayor problema, simplemente quedaba como una anécdota que como muchas otras debería tender a olvidarse porque no tenía mayor importancia.
El sentido cobra fuerza a partir de que algo después de su estreno veo la película de Barbet Schroeder “Barfly”. En seguida me di cuenta de que la actriz protagonista no me iba a resultar nunca más una persona común. Parecía tener dentro una especie de “luz interior” que la hacía resplandecer especialmente.
Desde luego con razón se suele decir que los ojos son el espejo de alma. Los ojos por su puesto son una de las mejores formas de comprobar lo que estaba apreciando, pero otro rasgo que me llamó especialmente la atención fue la expresividad de las mejillas. Unas mejillas grandes y rollizas que estaban formadas desde la base de unos huesos prominentes. Desde ahí esta “luz” las utilizaba para irradiarse mediante una serie de modulaciones.
Por supuesto creo que la película por aquella época no bajo de quince las veces que la vi. Más adelante volvería a repasarla pero como es lógico tenía una larga filmografía por delante. Hay que tener en cuenta de que no se habla de una joven actriz recién dada a conocer. Era una persona con una larga carrera andada cuando yo tomé conciencia de esto y en la actualidad todavía más. Tristemente la cirugía estética en la que se ha metido poco después de la época de Barfly deformó una buena parte de su rostro, mejillas incluidas. Suelo decir en broma que si ella quería meterse en esos asuntos debió de pedirle consejo a alguien con más fortuna, como por ejemplo Cher que ha quedado bastante más presentable de lo que salió Faye.
Con el tiempo vas viendo cualquier película que cae en las manos y luego pasas al nivel del cotorreo intentando enterarte de cualquier tipo de detalle a base de hurgar en las cosas que salen a luz sobre su vida, hasta que finalmente ves unos cuantos “hilos” en los que se puede encontrar alguna coherencia. Una cosa que siempre me llamó la atención es que pese a haber estado liada con distintas clases de hombres, con actores (Mastrioanni), o con un fotógrafo como Terry O’Neill… lo curioso es que ha tenido unos cuantos músicos en su vida. Con uno de ellos se llegó a casar, Peter Wolf el líder de J. Geils Band fue el escogido. Aunque Wolf suele hacer rock está muy vinculado al blues que suele interpretar ocasionalmente. Se le puede ver por ejemplo tocando junto a Charlie Musselwhite en el tributo a Muddy Waters. Con otro que me dejó completamente atónito en un principio fue la relación que tuvo con el bluesman Hook Herrera. De esto me enteré en un concierto de Hook en un club de jazz. Como gente curiosa que eran en ese sitio distribuyeron un tríptico con unos breves datos bibliográficos en los que hacían referencia al affair con Dunaway. En ese momento me parece que ya no vi nada más, sólo me pude quedar atónito contemplando la noticia. Cuando empezó el concierto pude ver al “artista”. Aunque de Hook hay cosas que me gustan bastante (especialmente cuando toca la armónica y no la guitarra) ese concierto me aburrió mucho. Además él tiende a hacer unos conciertos interminables de más de tres horas en los que al final pocos son los que se atreven a pedir ningún bis del cansancio que acaba teniendo el público. La verdad es que de apariencia se puede entender que para algunos ojos puede estar de “buen ver”. Tipo cachillas y de pinta bastante macarra. En la sala le estaba entrando a cualquier cosa que llevase un culo de mujer puesto. Por un lado todavía tenía en una mano el tríptico en el que había visto aquella noticia de la que no me había recuperado y por otra me encontraba al fulano abordando a cualquier cosa del sexo femenino que se le cruzase por delante. Era una situación bastante extraña.
Aunque evidentemente en todas partes hay gente para todos gustos personalmente nunca he conocido a uno de los míos (aunque por ahí circulan unos cuantos), lo más que he recibido al comentar el tema es algo de comprensión pero poco más. De alguien que tuviese una devoción en el mismo sentido, nada de nada. Generalmente lo que me encuentro son personas que malinterpretan lo que digo. Respuestas del tipo “ya te gustaría liarte con esa” y cosas por el estilo. Salvando el detalle de que casi podría ser mi abuela (detalle que no me preocupa demasiado para ser sincero) la gente tiende a olvidarse de otro pequeño detalle. Ni siquiera jamás la he visto en persona. Esto último yo creo que ya es algo más definitivo. Así no es nada más que una “figura” y una “figura” existe como puede existir un libro, no como una persona real. Con esto creo que se ve que es tema cerrado.
Lo que me queda es responder con un tanto de ironía como Dylan. “¿Qué mujer le ha gustado más?: Brigitte Bardot ¿Con quién se iría a una isla perdida? Con Brigitte Bardot ¿Quién le ha influido más? Brigitte Bardot”, etc, etc, etc,…

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Ava Adore y Hightlights

Con este comentario voy a arruinar el poco respeto que había conseguido haciéndome el espabilidado con el blues, pero lo suelto igual.
Lo cierto es que llevo varios días que me ha vuelto a poseer el espíritu rockero. Son discos que me gustan mucho desde hace años pero como hace mucho que el blues le cogió todo el sitio al rock es curioso que haya vuelto a escucharlos hoy en día. Se ve que la cabra tira al monte.
El primer disco es el Ava Adore de Smashing Pumpkins. El grupo siempre me pareció bueno pero nunca le presté demasiada atención hasta que salió este disco. Ni siquiera se me ha pasado nunca por la cabeza montarme en la móda gótica ni nada por el estilo...
El caso es que hay muchas canciones que me gustan mucho. Ava Adore , Daphne Descends y Pug sobre todo.
La letra de Ava Adore me parece completamente preciosa. Es como soltar el animal que está dentro. Los instintos y pulsiones explicándose a través de la canción.


AVA ADORE
Its you that I adore
Youll always be my whore
Youll be the mother to my child
And a child to my heart
We must never be apart
We must never be apart
.
Lovely girl youre the beauty in my world
Without you there arent reasons left to find
.
And Ill pull your crooked teeth
Youll be perfect just like me
Youll be a lover in my bed
And a gun to my head
We must never be apart
We must never be apart
.
In you I see dirty
In you I count stars
In you I feel so pretty
In you I taste god
In you I feel so hungry
In you I crash cars
We must never be apart
.
Drinking mercury
To the mystery of all that you should ever seek to find
Lovely girl youre the murder in my wrold
Dressing coffins for the souls
I´ve left behind In time
We must never be apart
.
And youll always be my whore
Cause youre the one that I adore
And Ill pull your crooked teeth
Youll be perfect just like me
In you I feel so dirty in you I crash cars
In you I feel so pretty in you I taste god
We must never be apart

En el otro lado me ha dado por recuperar el tema "Hightlights" de los Backyard Babies. Siempre me ha gustado el ambiente apocalíptico que tiene esa canción.


HIGHTLIGHTS
I saw red, I saw green
I think I saw what the whole world´s seen
Gotta get away, gotta get away
`cause I know that nothin´ lasts forever
In my dreams
But there´s a highlight let me be
.
I need a kick, you need a fix
We are livin´ on borrowed time
Generation breakdown destination hellbound
But I know that nothin´ lasts forever
Hallucinating, stuck together
There´s a highlight let me be
Only you and me
.
It will blow me away
I will never forget
It took a piece of my soul
.
One day I will burn my hand
And i´ll be resurrected in the promised land
Among the gods I feel power and joy I made my choice
but nothin´ will last forever In my dreams
There´s a highlight let me be
Don´t let me out
.
Nothin´ will last forever
Hallucinating, stuck together
There´s a highlight can´t you see
Only you and me
.
Nothin´ will last forever In my dreams
There´s a highlight let me be

Aunque las asociaciones entre imagen y música son muy interesantes nunca he sido muy partidario de los videoclips. En general tienden a estropear las cosas porque anulan la imaginación y tienden a estar guiados por intereses bastardos (comerciales sobre todo) pero no he encontrado imágenes en directo que sonasen bien.

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Ryuichi Sakamoto - The wuthering heights

Una música que adoro. Ryuichi Sakamoto - The wuthering heights.
Hace muchos años que me encanta. Aunque últimamente la tenía algo olvidada un día de mucha niebla, mientras estaba viajando entre las montañas, me volvió instantáneamente a la mente.

En este otro apartado del blog está puesta una reseña de la película "Cumbres Borrascosas" (Peter Kosmisnky, 1992):



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Sherman Robertson: Concierto en Coruña

Mucho tiempo llevaba esperando este concierto, y finalmente ayer fue el día. Una borrasca que estaba barriendo toda Galicia y que no desmerecía para nada del clima de la ciudad del viento, Chicago, nos recibió. De todas formas el lugar al que nos iba a trasladar Sherman es sureño, Tejas. Desde luego está bien claro que es un firme representante del blues que se hace en esa zona, aunque haya nacido en la Louisiana. Con razón se dice que se es del lugar en el que se pace y no de el que se nace.
Sherman se presentó como un hombre de gesto serio y concentrado, algo que no se suele ver en las fotos promocionales, mas centradas en los momentos de paroxismo de los conciertos o en poses publicitarias. Este perfil, seguramente forjado por las amarguras de la vida, no le impedía dejar libre el músico que lleva dentro. Este ser que lleva dentro se manifestaba durante el concierto con súplicas, gestos al cielo entornando el puño, … en fin, los gestos típicos de alguien que siente el blues.
Lógicamente tocó muchos de los temas de sus discos, “out of sight out of mind” es uno de los que recuerdo ahora…, incluyendo versiones muy sentidas del “Tin Pan Alley” o del clásico de Jimmy Rogers “That’s all right”. Uno de los temas que mas esperaba respecto a los que hace en sus discos es el “Don’t throw your love on me so strong” y desde luego no me sentí defraudado. Sonando en directo este tema tiene la potencia y el cuerpo que no se puede conseguir en disco. Heredero entre otros de los ritmos más clásicos de el mas conocido representante de el blues Tejano, Steve Ray Vaughan, el riff básico de la canción sonaba con tanta contundencia que no le dejaba otra al auditorio que ponerse en movimiento.
En cuanto al resto del grupo (“Blues move”), decir que nos encontramos con lo que yo suelo llamar una blanquito’s blues band . Sin ánimo de ser racista (en este caso a favor de la gente de raza negra), Sherman deja bien claro su procedencia y no sólo en su tono de voz, cosa que también sucede con el resto de la banda pero en otra forma. Me recordó en parte a lo que sucede con Robert Cray
que en este sentido suele estar en un caso similar al de Sherman, aunque Cray pienso que lo tiene bastante más fácil que él para hacer esto, ya que entre el blues que hace Robert y el pop no hay mas que unos pasos de distancia. De cualquier forma es tan respetable esto, como los casos de el otro extremo en los que las las formaciones de los padres pasan a ser heredadas por los hijos creando núcleos cerrados (Shemekia Copeland por ejemplo), simplemente hacer notar que estas elecciones influye en el sonido global.
De los otros tres miembros sólo alcancé a distinguir entre tanto aplauso que el bajista lo presentaba como procedente de Londres (un hombre alto y espigado de aspecto irlandés, mas que nada por ser pelirrojo). De el batería y el teclista decir que cumplían. Cumplían con un papel secundario y de acompañamiento pero haciendo lo fundamental que tenían que hacer, dar cuerpo al grupo. En algunos momentos medidos el teclista se lanzaba a algún solo siempre bajo la mirada del jefe, que era el que tenía la manga ancha para solear y dirigir a la banda por el sitio que quisiese.
Sherman es claramente otro caso de “guitarrista que canta”, pero en cuanto a cantante también creo yo que tiene cosas que decir. Sin llegar al chorro de voz o a los giros del mejor B.B. King de los años 70, Sherman consigue una voz estable que puede modular con distintos melismas. A mi me da la impresión de que en su cabeza tiene mas recursos de los que su voz le permite expresar. En cualquier caso a mi me resultó correcto y me gustó cantando.
Nada más llegaron los bises, tocó la canción que yo mas esperaba “Guitar man”. Est
a vez con un sonido distinto a la del disco, mas fino y sin el wha wha del comienzo, señal de que suele improvisar bastante en sus actuaciones. Lo que si ya no iba tan acorde a mis gustos es el sonido un tanto chillón que le sacaba a la telecaster cuando utilizaba la pastilla del puente en los solos.
En cuanto al equipo, aunque ya no suelo fijarme mucho en estas cosas me sorprendió bastante que tocase todo el concierto con una telecaster color verde claro de pastilla doble en la posición del mástil. Yo lo tenía asociado quizás mas con la stratocaster, pero parece que ese día al menos la tenía como guitarra de reserva (estuvo todo el rato en un soporte junto a los amplificadores). Lo de los amplis también me resulta expediente x. Aunque tenía un fender twin reverb y un marshall de cabezal y bafle ambos conectados, yo tenía la sensación por el tipo de sonido que el único que utilizaba era el Twin. Parecía que se hubiese pasado todo el concierto usando la mitad del equipo, y eso que tocaba en el lado derecho en lugar de escoger el centro que sería lo mas convencional, aunque visto la cantidad de equipo que llevaba igual era eso lo que lo desplazaba hacia un lado. Un ampli y una guitarra nada más. En cualquier caso yo la mar de feliz porque a mi ese tipo de sonido me gusta bastante. Mi ampli es un Twin reverb y una de mis guitarras es una telecaster artesanal con dos pastillas p.a.f. del 57, así que ya se ve que los tiros por el gusto del sonido van por sitios similares.
Es común que los músicos acaben tocando en medio del público. Es algo que él también hizo. Pero la última vez que bajó, terminó dando el concierto en la entrada del teatro, justamente en el sitio donde vendía y firmaba sus discos. Eso si que es matar dos pájaros de un tiro.
Otra cosa llamativa es que este hombre no debe estar casado ni nada por el estilo. Bueno me lo supongo al menos por cosas como las letras “i’m gonna find a big leg woman, someone treat me right”, algunas dedicatorias que creo que hizo a mujeres del público y por los movimientos erótico-sexuales que se puso a hacer en plan Michael Jackson con el pubis, sólo que esta vez usando la guitarra de bandera.
Respecto a las anécdotas comentar que tuvo el detalle de acercarse a mí y dedicarme un trozo del solo. Me parece que en la primera vez que bajó fue con la única persona que lo hizo tan claramente. Ta
mbién es que yo era uno de los pesados que estaban con las cámaras de fotos y encima ya me ha pasado que tengo la costumbre de mirar fijamente a la gente con lo que, o paso por maleducado o llamo la atención. Hace años cuando comenzaban las clases de teoría de la literatura, entre los cien alumnos que debía de haber en ese momento en clase, el profesor se emperró en preguntarme a mí seguido. Por el tono de las preguntas el hombre debía de tener la impresión de que yo sabía de qué iba el tema y que iba a dar respuestas lúcidas. Mal iba, porque sus preguntas caían en saco roto y en ese momento lo que menos me apetecía es tener que hablar sobre esos temas en medio de la clase. Al menos con Sherman se hace mas agradable este tipo de cosas.
Ah. Las fotos no han salido muy bien porque la luz era muy mala y no se podía usar flash. La última es una foto promocional. Al menos que se le pueda ver bien la pinta que tiene alguna vez.
Aquí queda un fragmento de esta gira. Es de otro concierto un poco anterior pero como es mi canción favorita he querido aprovechar para ponerlo.

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John Hammond: Concierto en "mi hogar"

No me gustan los titulares de periódicos que pretenden ser “llamativos” tergiversando la noticia a costa de conseguir lectores. Me parece un recurso fácil y miserable. Lo gracioso de esto es que ahora parece que hago algo similar y en realidad lo que pretendo es ser lo más exacto posible.
Cuando hablo de “mi hogar” me refiero al conjunto de sitios en los que tengo mis raíces puestas. Para mí es algo muy importante. Me gustan muchos músicos pero no es lo mismo escuchar a uno de “mi tierra” que a otro que sea de otro lugar. Lo mismo sucede con lo que pasa en los sitios en los que he crecido, no es lo mismo que lo que pasa en otros lugares. No es que sea mejor o peor, tampoco es cuestión de apoyar ciegamente algo que siento propio como si fuese cuestión de ciego forofismo deportivo. Simplemente me resulta más íntimo. Siendo estrictos por hogar la r.a.e. entiende esto: 5. m. Centro de ocio en el que se reúnen personas que tienen en común una actividad, una situación personal o una procedencia.
A John Hammond ya lo había visto hace algún tiempo en otra ciudad. Eran unas circunstancias distintas. Un teatro más hecho en el que todo estaba mínimamente profesionalizado. Fue un gran concierto, salí a la calle y todo siguió normalmente. Por otras referencias sabía que intentar “darle la lata” para tocar con él era algo inútil y hay que ser comprensivo con esto. Esta vez fue distinto.
Para empezar cuando tuve noticia de que iba a tocar aquí, me quedé completamente atónito. Sé que John Hammond hace muchos conciertos y en solitario todavía es mucho más “móvil” pudiendo ir a casi cualquier lugar que tenga unos simples requisitos mínimos, pero eso no le quitaba nada a mi sensación de sorpresa. Por aquella época comentaba a mis amigos “Me siento como si Jesús viene a tu casa a regalarte una biblia, por lo menos tienes que escucharlo”. Quizás no es la comparación más adecuada pero es lo que se me vino a la cabeza en aquel momento. Lo cierto es que estaba como un niño con zapatos nuevos. Uno de mis músicos favoritos y seguramente el que más me gusta en acústico iba a tocar a poca distancia.
El concierto fue impresionante. Un aforo pequeño y en un lugar dejado de la mano de Dios en cuanto a blues se refiere, pero eso a John no le importaba. Tocó con una intensidad tremenda dejándose el alma en cada nota que sacaba a su guitarra y su viejo dobro. Muchos artistas se reservan para tocar en las citas más reconocidas (Montreaux se me viene a la cabeza ahora), dejando lo mejor de su repertorio y su creatividad para estos momentos en detrimento de otros conciertos a los que van sin mucho entusiasmo o simplemente a “cumplir” y ganarse el pan. El caso de John no se puede incluir aquí. Fue un largo e intenso concierto en el que nos dio una excelente muestra de lo que son las raíces del blues. Sin querer exagerar creo que hasta era emocionante ver como afinaba su viejo dobro mientras tocaba las canciones. Porque afinar es encontrar unas proporciones matemáticas pero también se puede hacerlo mientras se actúa manteniendo el gusto de la canción.
Cuando terminó el concierto nos fuimos al hall del auditorio. No me había dado cuenta pero siendo lógico lo cierto que es los artistas deberían de salir por la misma puerta que nosotros porque el auditorio era tan chico que no debería de tener sitio para mucho más. Y así fue. Para mi sorpresa John salió acompañado de su mujer esta vez por la puerta principal, no como la anterior vez que no lo
había visto después del concierto. No recuerdo la forma pero el caso es que al poco rato estaba hablando con los dos. La mujer se reía de la foto que anunciaba el concierto. En ella John salía mucho más joven de la edad que tenía en la actualidad. Con John no acerté a preguntarle nada de interés, lo único que se me vino a la cabeza es darle las gracias por su concierto y por todo su trabajo. No soy nada fetichista y generalmente fuera de los conciertos no suelo correr detrás de la gente que admiro pero el caso es que él amablemente me dedicó la entrada del concierto. Tampoco he pedido autógrafos cuando he tenido oportunidades ( y no me han faltado), pero el que me firmó él lo guardo como un bonito recuerdo y mucho cariño. Cualquiera que conozca, aunque sea superficialmente a John, sabe que es una persona extremadamente dulce y muy educada. No se dedica a hacer cosas sólo por el compromiso de hacerlas.
Aquí queda una foto de John en uno de sus conciertos. Y este de abajo es un video de una de las canciones que hace que más me gustan. El Come on in my kitchen de Robert Johnson.



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Concierto de José Luis Pardo & the Mojo Workers

Hacía tiempo que había escuchado alguna canción de este chico y la verdad tenía bastantes ganas de escucharlo. No sólo porque tengo debilidad por el blues que se hace en Argentina, también porque ya me gustaba el estilo que le supuse. Y la verdad es que no me equivoqué.
Ya no era como antes que me encontraba a mucha gente conocida cada vez que iba a un concierto. Esta vez ya llevaba bastante tiempo desconectado y pese a ser a tiro de piedra el concierto iba por mi cuenta.
Antes de entrar en la sala pasé por un local que ponía lo que se conoce como “salsa”. Resumiendo pachanga para que la parte que más funcione de cuerpo sea la que está
debajo de la cintura. Lo curioso es que cuando llegué a la sala parecía el mismo sitio. Al menos la mayoría de la gente debía de ir de un lugar a otro sin importarle demasiado que en un sitio pusieses “salsa enlatada” o un concierto de blues. El caso es que el concierto ya había comenzado justo cuando entré y me busqué un buen sitio.
Formación de trío: guitarra bajo y batería, que aunque deja las cosas justas es mas económica para giras en las que no sobra el dinero. La primera parte del concierto bastante clásico, algo por otra parte típico en buena parte del blues argentino, más respetuoso con la tradición que el que se hace por aquí. Gibson Es-335 incluida, Jose y el resto del grupo tocaron muchos temas clásicos, de los que alcancé a distinguir varios de los que estaban en los discos.
Solos que tendían a extenderse pero que cuando lo hacían era porque tenían algo que decir. No como sucede en muchas ocasiones que la vanidad, el afán de notoriedad, el demostrar que “soy el que mejor toco porque tengo mas técnica que nadie” o cualquier
otro multitud de razones todas ellas ajenas a la música se imponen sobre lo que debería suceder.
Hacia la mitad del concierto se pasó a la strato para quedarse bien ancho tocando un repertorio de Steve Ray Vaughan, cosa que también hacía dignamente. La verdad es que en cuanto a esto tenía una idea distinta, quizás me hubiese esperado mas influencia de Albert King, pero si hay que hacer caso a lo que duró cada cosa parece que srv hubiese poseído a este argentino. Finalmente recuperó la primera guitarra y después de unos bises algo forzados (forzados por el público que no sabía de qué iba la cosa), terminó el concierto.
Cantando, sin llegar a tener la potencia de Otis Rush cumplía perfectamente. Aunque puestos a valorar creo que entraría mas en lo que Albert Collins decía: “Soy un guitarrista que canta”.
Al terminar, siguiendo la larga tradición de los músicos de blues que promocionan sus discos en sus conciertos y haciendo bueno el lema de que no hay nada mejor que invertir en uno mismo, nos contó la oferta que tenía de dos discos. Creo que la oferta era algo así como uno por 10€ o 2 por 20€. Las cifras exactas no las recuerdo pero si las proporciones. El caso es que primeramente me sentí algo indignado al ver que nadie le hacía caso, después me sentí algo mas dolido al recordar que esa gente entre la que estaba es a la que pertenezco. Pero felizmente recordé la sensacional oferta y que como suelo decir, pagar dinero por algo que no tiene precio es un chollo.
Para mi gusto lo único que se quedaba un poco corto es en cuanto a cuestio
nes técnicas. Hace ya muchos años que me aburre hablar que si este ampli o el otro, este juego de cuerdas o el otro,… pero en lo que si me paro todavía es en darme cuenta si me gusta el sonido que oigo. Desde luego se notaba que se esforzaba en la adecuada dirección, ya que la elección de los pedales, guitarras o amplis era buena. Sólo faltaba un punto en “nitidez” del sonido para que fuese completamente impecable.
De cualquier forma un concierto espléndido de un chico que con tan solo 25 años tiene un presente brillante y un futuro mas que prometedor.

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Descubriendo el blues: Luther Allison

Una tarde de verano estaba tumbado en el sofá viendo la televisión gallega cuando sorprendentemente me encuentro a una pila de fulanos (mayormente negros) que iban a actuar en medio de un programa de variedades (entrevistas… etc). Incluso llevaban los instrumentos enchufados, algo insólito para aquella época en la que lo que más se veía por la tv eran playbacks miserables (no es que ahora esté mucho mejor la cosa).

La actuación la pude grabar en video, aunque la cinta se fue al garete al poco tiempo, pero la recuerdo como si fuese ayer mismo. Los temas, me eran completamente desconocidos por aquel entonces: “Dust my broom”, “The sky is cryng” ... .Un saxofonista de color, un bajista blanco que parecía un blues brother perdido (gafas de sol , traje y sombrero clavados a la peli) y a la guitarra ni más ni menos que LUTHER ALLISON. Naturalmente me quedé petrificado delante de la tv en cuanto empezó la actuación. En fin, que así cae de la burra cualquiera. Supongo que por aquella época es cuando estaría afincado en Francia y por eso le cuadraría acercarse por los estudios de Santiago para dar esa tremenda exhibición de blues. A partir de ahí lo primero fue ir a buscar los discos y todo lo que vino después ha sido una bola de nieve creciendo. Una pena haber perdido esa cinta de video, a ver si alguna vez consigo esa actuación.
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