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El blues originario de Estados Unidos no es el único tipo de blues

La mayoría de la gente opina que el blues americano es el único blues existente. Yo, en cambio, sigo la opinión de Chris Rea de que el blues americano es el más popular (entre otras cosas porque dio origen al rock & roll) pero no es el único tipo de blues. Hay un sentimiento similar e incluso analogías formales entre el blues y otros tipos de músicas. Un buen ejemplo de esto podría ser el flamenco que, como Chris señala en el vídeo, tiene un sentimiento similar y además es muy parecido en cuanto a sus patrones básicos. A primera vista podría parecer que el flamenco es formalmente muy distinto al blues pero en cambio tiene en común, entre otras cosas, la estructura I-V (por ejemplo Mi,La). John McLauhglin también opina que hay mucho blues en músicas que tradicionalmente no caen dentro de esa acepción. Él señala a parte del folklore búlgaro como música con un fuerte sentimiento de blues. Si seguimos por este camino quizás habría que pensar en ir reformando la historia de lo que se conoce convencionalmente como “blues”. Quizás será cuestión de enfocar la música desde otros puntos de vista más coherentes que simplemente los geográficos o los históricos.


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La vanidad, las formas de superar el ego y las coincidencias


Hace poco, haciendo búsquedas al azar, fui a parar a la web de mi ídolo, el difunto Luther Allison. La portada de la web es lo que me devolvió la idea porque ya conocía esa frase tan famosa de él. “Deja tu ego, toca la música, ama a la gente”
En las entrevistas que le pude ver Luther nunca me pareció destacar por ser un pensador medianamente elaborado. Parecía que todas sus ideas formasen la cara externa de un torrente emocional que era el que realmente debía de guiarlas. En cambio aquí vuelve a estar el tema de la vanidad que tanto me ha venido obsesionando desde hace años. Y sé que esta es una de las frases a las que él le daba más importancia porque era así cómo veía las cosas
Mi ídolo desde la adolescencia y la vanidad que tanto me persigue por todas partes de nuevo convergen. ¿Por qué?, ¿para qué?.

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Caminando entre los estilos del blues: 2-El Delta del Mississippi

Una vez establecido el punto de partida en Europa es evidente que lo más habitual no es encontrarse a gente que se sumerja en el blues desde sus comienzos (aunque desde luego hay casos de todo tipo), sino que lo más común es hacer un camino regresivo. Comenzar escuchando músicos que son contemporáneos o próximos en el tiempo para ir progresivamente buscando los orígenes según le apetezca al consumidor.
Al poco de ir retrocediendo en la historia del blues me encontré con Robert Johnson y sobre todo con Eddie “Son” House que ha sido mi principal influencia dentro del blues del Delta. Para mí Son House es como el Albert King del blues, poca técnica pero un feeling y una profundidad de interpretación que deja a cualquiera a años luz de distancia. En seguida su “Death Letter” se convirtió en una de las canciones que más he solido tocar
Una de las características que más me interesan del nacimiento del blues del Delta es el “aislamiento” que había entre los músicos. En muchas ocasiones este aislamiento hacía que consolidasen un estilo autónomo, es decir guiado por lo que una persona podía interpretar por ella misma sin tener como primera idea el concepto de tocar con otros músicos. Yo uno mucho esta situación física con lo que representa como circunstancia metafísica. Ya he mostrado que el resto de mis intereses principales van en esta dirección, por ejemplo con “el Túnel” de Ernesto Sábato que tiene como uno de los ejes centrales el aislamiento en el que vivimos todos.
El blues del Delta tiene quizás como distintivo respecto a otros estilos una serie de “leyendas” o “tópicos” que quizás no se encuentren en la misma medida en los otros estilos del blues. Para empezar el más famoso de todos, el de vender el alma al diablo a cambio de tocar inigualablemente. De todos es sabido que Robert Johnson es quizás el más conocido representante al que se le ha adjudicado esta leyenda pero ni es el único ni es el primero, siendo algo repetido en otros músicos. Desde una perspectiva antropológica creo que esto, aunque podría ser mucho más largo de analizar, es un reflejo de varias cosas. Para empezar una de las diferencias fundamentales entre el blues y el góspel es la creencia en Dios. El bluesman no suele tener la visión del músico de góspel y en el mejor de los casos si cree en algo es en el demonio porque viene a representar la explicación de las desgracias que ha sufrido a lo largo de su vida. También podría ser el demonio aquí símbolo de la fatalidad o la desgracia inevitable, quizás por eso siempre me ha gustado los personajes que fracasan. Tener éxito me resulta feo, no representa la condición del ser humano que está generalmente ligada a carencias.
Otro de los mitos consolidados en el blues del delta que han transcendido más ampliamente es la del arquetipo de bluesman como vagabundo. Hay que recordar que el vagabundeo es uno de los temas más recurrentes a lo largo de la historia del blues, muchas veces va ligado a la búsqueda de algo mejor. Un ejemplo representativo de esta tendencia de los bluesman puede ser la “Key to the Highway” (B.B. Broonzy).
Una característica básica más del blues del Delta es la importancia de la guitarra. Un instrumento suficientemente portátil y con posibilidades de dar autonomía de acompañamiento para músicos que en muchas ocasiones tendían al vagabundeo. Posiblemente buena parte de la técnica percusiva de las cuerdas graves del estilo del Delta provenga de la necesidad de hacer que un instrumento sonase como varios para así crear mayor versatilidad. Además la guitarra comparada con muchos otros instrumentos era relativamente barata, lo que la hacía asequible para gente que generalmente apenas tenía recursos económicos. Aunque lo anterior es lo que se podía llamar un cúmulo de circunstancias materiales que “ayudaban” a que la tendencia se dirigiese a ese instrumento, lo que creo que es más importante que cualquier otra cosa es que la guitarra podía representar muchas de las emociones que esos músicos llevaban dentro de sí y de ahí que prosperase tanto. Ese creo que sigue siendo el mismo motivo por el que la guitarra es el instrumento más extendido en la música moderna.
Charlie Patton aunque no fue el creador del estilo del Delta sí que fue el primero en grabarlo (con todo lo que significa esto). En su trabajo están las características fundamentales del Delta. El uso del slide, los riff repetitivos, la temática de las letras sobre temas relacionados a sus propias experiencias o la relación entre hombre y mujer ya son temas consolidados tanto en Patton como el los músicos del Delta. Robert Johnson, Skip James, Bukka White, Tommy Johnson, Mississippi Fred McDowell, Ishmon Bracey o tantos otros fueron principales representantes de este estilo pero el hecho de haber grabado con posterioridad en cierto modo los sitúa aparte desde esta perspectiva.
Otro de los motivos por los que el blues del Delta ha significado tanto es porque tiene una influencia decisiva en el posterior desarrollo de lo que acabaría siendo uno de los principales géneros, el blues de Chicago de mediados de siglo. No olvidemos que la migración desde los estados del sur hacia la industrial Chicago también llevó con ella a cientos de grandes músicos que una vez afincados en la nueva ciudad comenzaron a construir su nuevo estilo más urbano. El ejemplo más conocido de esto lo representó Muddy Waters, que fue uno de los músicos de esta migración y terminó consolidando junto con su banda lo que ya estaba en ciernes, la estructura básica del blues eléctrico tradicional de Chicago. Y yo no estoy ajeno a esto porque el estilo clásico de Chicago es uno de los que más me ha influido, así que de alguna forma mi viaje es el mismo que el de esa gente que migró desde el sur hacia la ciudad. Yo también voy en uno de los trenes hacia Chicago.

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Caminando entre los estilos del blues: 1-Posicionarse

Cuando se ven las estadísticas de los tiros en un partido de baloncesto o de los impactos de la pelota en un partido de tenis muchas veces se puede apreciar las tendencias de estilo de juego del deportista de turno. Yo intento seguir en el blues una especie de camino inverso desde las huellas hasta llegar a las los motivos que las causan. Es decir, basándome en muchas apreciaciones particulares poder llegar a encontrar un hilo conductor entre todas de la misma manera que un naturalista intenta encontrar una conexión entre las distintas especies para poder agruparlas en familias.
Después de haber encontrado y examinado muchas huellas de este tipo, resumiendo mucho y superficialmente quizás podría definirme como guitarrista, eléctrico, europeo, urbano, con tendencia a los desarrollos del blues que incluyen los estilos del Delta, Chicago, la orientación blanca del blues (el blues-rock) o el slide. Evidentemente intento encontrar un eje teniendo en cuenta que en estos márgenes hay más “impactos” pero desde luego en mayor o menor medida me gustan e interesan todos los estilos y desarrollos del blues. De la misma manera que me gusta cantar aunque me considere un guitarrista que canta (de la misma forma que se definía Albert Collins).
Como principal premisa hay que partir de la tesis marxista de que las producciones artísticas son fruto de una sociedad determinada. Consecuentemente se toca o se escucha lo que se es. Desde aquí el principal elemento del que me toca partir es que soy europeo que ya para empezar abre un abismo de preguntas. Lo primero que hay que tener en cuenta es que se supone que el hilo de la hebra del blues discurre principalmente por los Estados Unidos, partiendo de la tradición africana para encontrar allí la unión con la tradición europea que es lo que consolida su estructura. Esto ha sido discutido por alguna gente que identifica el blues como una música que ha tenido uno de sus desarrollos principales en la dirección que he citado pero que también ha tenido otros hilos de desarrollo ajenos y paralelos a esta dirección (por Europa o partes de Asia por ejemplo). Desde esta perspectiva el blues nació en varios lugares al mismo tiempo, uno de ellos es el hilo americano pero no es el único.
Olvidando estas interpretaciones más minoritarias (que no por ello menos respetables) nos quedamos con la interpretación oficial más extendida, el hilo americano. Entonces, como europeo que soy, me encuentro en una situación de extrañamiento. No vivo de una cultura que es mía, sino que respiro a través de otra que ha nacido a miles de quilómetros de distancia. Ejemplificando se podría decir que un caso en el que no hubiese extrañamiento en este sentido sería por ejemplo el de un búlgaro que habiéndose criado en su país natal se decidiese por hacer la música folk tradicional correspondiente a su país, así estaría siempre inmerso en su marco cultural. Por el contrario en mi caso la tradición cultural de la que he vivido no es mía, procede en casi toda su totalidad de otro país (respetando el blues que se hace en mi país que aún así se puede considerar proporcionalmente casi irrelevante). Con esto creo que ya tengo el primer apartado. Soy europeo con todo lo que eso significa de vivir de una cultura “ajena”. Evidentemente si me gustase el blues y hubiese nacido en Austin (Texas) posiblemente podría tener más claro el estilo que me tendería a corresponder pero como no es el caso tengo que usar el sistema que he citado al principio de este texto, el de partir de las huellas para llegar a las causas.
Otra circunstancia que estoy bastante seguro que me ha marcado es el haber nacido y crecido en una ciudad. No entro ya en los tamaños de la ciudad, pero por algún motivo estoy seguro de que esto ha sido definitivo en cuanto a configurar mis gustos y mi percepción en este sentido. Puedo estar feliz mucho tiempo tocando música del Delta del Mississippi con el dobro sin pensar en absoluto en nada que tenga que ver con algo eléctrico, pero sé que a la larga “lo urbano” me vuelve a llamar y termino volviendo a la música que nació en la ciudad.
Llegado a este punto todavía ni he llegado a trazar mi desarrollo por los distintos estilos, pero es que resulta un tema complejo. Hay que analizar muchas “huellas” para encontrar el nexo de unión entre ellas. Habrá que seguir más adelante.

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"Cuanto más vives, menos mueres." (Snowy White)

Un mensaje...


(Snowy White)

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Descubriendo el blues: Luther Allison

Una tarde de verano estaba tumbado en el sofá viendo la televisión gallega cuando sorprendentemente me encuentro a una pila de fulanos (mayormente negros) que iban a actuar en medio de un programa de variedades (entrevistas… etc). Incluso llevaban los instrumentos enchufados, algo insólito para aquella época en la que lo que más se veía por la tv eran playbacks miserables (no es que ahora esté mucho mejor la cosa).

La actuación la pude grabar en video, aunque la cinta se fue al garete al poco tiempo, pero la recuerdo como si fuese ayer mismo. Los temas, me eran completamente desconocidos por aquel entonces: “Dust my broom”, “The sky is cryng” ... .Un saxofonista de color, un bajista blanco que parecía un blues brother perdido (gafas de sol , traje y sombrero clavados a la peli) y a la guitarra ni más ni menos que LUTHER ALLISON. Naturalmente me quedé petrificado delante de la tv en cuanto empezó la actuación. En fin, que así cae de la burra cualquiera. Supongo que por aquella época es cuando estaría afincado en Francia y por eso le cuadraría acercarse por los estudios de Santiago para dar esa tremenda exhibición de blues. A partir de ahí lo primero fue ir a buscar los discos y todo lo que vino después ha sido una bola de nieve creciendo. Una pena haber perdido esa cinta de video, a ver si alguna vez consigo esa actuación.
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¿Por qué me gusta el blues?

¿Por qué me gusta el blues? Una pregunta que todavía no he conseguido comprender del todo. De vez en cuando en charlas con amigos sale el tema y ya hace años que seguimos igual. Yo desde luego no acabo de encontrar una explicación del todo convincente. Lo que resulta llamativo es que una música que venga de Estados Unidos se haya extendido a todo el mundo.
El blues aglutina algunas cualidades que en sí mismas son únicas, pero también es cierto que muchos de los temas tratados en el blues lo han sido también a lo largo de la historia. Ahora mismo se me ocurre que por ejemplo una diferencia obvia y fundamental entre el blues y el gospel es que mientras que siendo muy parecidos en muchos aspectos (muchos músicos han comenzado en el gospel y han terminado en el blues sin encontrar el tránsito muy diferente según ellos mismos reconocen,.. Luther Allison, B.B. King,..), el uno puede hacer un tema dando gracias a dios y el otro en cambio tiene por norma no reconocerlo. Este status difícilmente se hubiese alcanzado en épocas anteriores. Se podría decir entonces que si es tan abundante la carencia de un eje religioso en el blues es porque socialmente ya se reconoce esta orientación, con lo que tenemos un ejemplo de la forma en que una determinada sociedad ha creado el blues.
Mucho de lo que el blues representa también ha sido expresado ya por otras músicas anteriormente y contemporáneamente también. Carlos Núñez no es santo de mi devoción pero recuerdo oírle en una entrevista decir que para él el sonido de la gaita representa en buena medida el viento entre los árboles del bosque. Me parece bastante acertada la comparación, sobre todo teniendo en cuenta que se intenta explicar con palabras algo que a duras penas pueden representar. Lo que es cierto es que un producto social y “medioambiental”. Es decir, se representa según nuestras vivencias y nuestro entorno.
De la misma forma una cosa que tengo clara es que en un sentido importante uno de los motivos por los que me gusta el blues es porque es una música urbana (no solamente, pero también lo es). Aquí yo pienso que buena parte de mis gustos vienen porque he crecido en una ciudad. Me ha llevado tiempo darme cuenta, pero estoy bastante convencido de que interiormente en cuanto a estos temas mi mentalidad se podría decir de alguna forma que es urbana. Lo que no quita que me guste mucho el blues rural.
John Lee Hooker creo que decía algo así como que el blues no morirá, siempre estará ahí (espero acordarme bien y no meter a los difuntos en fregados). Pienso que esto es falso, realmente en el sentido mas importante el blues de alguna forma ya ha estado ahí durante toda la historia, lo que no ha estado es con esta forma. Lo que sucede es que el blues es producto de una sociedad. Como decía Marx, la sociedad modifica también la producción artística. Cuando se da una sociedad hay un tipo de expresión artística porque lo que hay que expresar es lo que se ha vivido dentro de esa sociedad. Evidentemente el blues es producto de la sociedad industrial, si Son House hubiese nacido en la Edad Media y hubiese tenido una personalidad similar a la que tuvo, posiblemente hubiese sido un juglar o algo parecido ajustado a los cánones medievales.
Lo que es bastante evidente teniendo en cuenta las condiciones sociales es que el dolor que se puede expresar a través del blues, en la actualidad puede encontrar otras salidas. Me explico. Si eras un negro en el una plantación sureña americana de principios del siglo XX no te iba a quedar otra salida que fastidiarte si estabas dolido por algo, al menos hablando en términos generales y globales. En cambio hoy en día las frustraciones pueden salir por otros sitios y expresarse por ejemplo por medio de agresividad. Recuerdo haber leído una entrevista de Kai Eckhardt (bajista varios años de John McLaughlin) en la que comentaba que cuando da clases le llegan muchos jóvenes que no están más que interesados en tocar Heavy Metal. Kai menciona que lo primero que intenta es encontrar lo que hay detrás de esta primera intención. Él mismo dice que muchos intentando tocar heavy muestran un odio por el mundo que en cambio tiene lo más importante detrás. Es cuestión de rascar y aparece lo que realmente hay cuando el odio deja de cubrirlo. Seguro que todos conocemos muchos casos de gente que ha empezado escuchando música heavy y ha terminado escuchando jazz (por ejemplo). Todo esto no quita nada de mérito a tocar heavy, simplemente es cuestión de averiguar y afrontar lo que realmente somos.
Lo curioso es que nosotros viviendo al otro lado del charco hayamos acabado escuchando lo mismo y no por ejemplo música búlgara (que en algunas cosas tiene bastante que ver con el blues). Y ya ni digamos del jazz, que se puede considerar la música del siglo XX, y es una música nacida en Norteamérica.
Charlando con un amigo llegamos a la conclusión de que en la sociedad norteamericana se produce un tipo de aglutinamiento cultural, la tradición europea por una parte y la herencia africana por otra, que hace que las formas que se generan bajo este patrón tiendan a ser más universales que otras más localistas. El blues se ha extendido por todo el mundo, en cambio el flamenco, por decir algo, ya no ha tenido esa difusión. Ya a primera vista sorprende ver que muchos patrones en el blues y en el flamenco son muy similares. Patrones básicos del estilo I-V (Mi-La) por ejemplo. Evidentemente cada estilo ha tenido sus propios desarrollos. La razón fundamental yo creo que está en que la primera tiene la universalidad que comentaba mientras que la otra es más localista.
Una explicación muy buena es la que da Paul Oliver diciendo que “el blues representa la lucha del pueblo negro para recuperar su orgullo e identidad tras las humillaciones y sufrimientos de la diáspora africana y los doscientos años de esclavitud”. Esto es lo que le hace ser el blues. Nacer y crecer en estas circunstancias. Pero estos sufrimientos y la esclavitud ya han originado otras músicas a lo largo de la historia.
John Lee siento llevarte la contraria, pero yo no pienso como tu. El blues claro que morirá, lo hará cuando muera esta sociedad y los que estamos metidos en ella de la misma forma que otras músicas son producto de otras épocas. Lo que no morirá es lo que el blues representa, posiblemente luego se llame de otra manera y tenga otras formas y características (eso si es que la humanidad sigue adelante). Evidentemente siempre habrá alguien que se sienta triste por algo y necesite expresarlo. Eso no quita que alguien pueda sentir interés por expresiones culturales de la Edad Media aunque no quede nadie vivo que haya crecido en aquella época. Un requisito de las expresiones artísticas es que son expresiones de la humanidad que hay en nuestro interior y eso de momento sigue vivo.
Supongo que es como cuando se empieza a tratar una materia. El primer problema ya es saber lo que es. Literatura, filosofía,… da igual siempre hay la misma pregunta. No se termina de saber del todo lo que significa la propia materia. En cuanto a por qué me gusta el blues me quedan más preguntas que respuestas. El caso es que cada vez que escucho a Luther Allison me llega. Quizás algún día sepa el motivo.

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