Mostrando las entradas con la etiqueta Mark Knopfler. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mark Knopfler. Mostrar todas las entradas

El declive artístico de Mark Knopfler

Cualquier fan que haya seguido mínimamente su carrera podrá ver que hay una diferencia considerable entre el Mark Knopfler actual y el anterior al 2001. Paulatinamente ha ido decreciendo su creatividad artística de forma que cada año que pasa parece que hay siempre algo menos. Es cierto que en este aspecto ha estado a un nivel tan alto que se puede permitir hacer cada año un poquito menos y aún así seguir siendo un gran músico y compositor pero desde luego no se puede pasar por alto que no es el mismo que una vez fue.
En cuanto a este tema, por supuesto, no tengo nada que hablar de cuestiones comerciales. Si ha vendido más o menos discos, es más o menos popular o cuestiones similares, es algo que no viene al caso porque lo que interesa verdaderamente cuando hay que valorar es el artista. Intentaré centrarme en este apartado.
Intentando hacer memoria recuerdo como primera señal de este declive una de las muchas entrevistas que ha dado en la que declaraba estar cansado de hacer canciones de quince minutos. Me sorprendió enormemente esto porque precisamente buena parte de su mayor gloria la había conseguido con canciones de este tipo que, o bien ya habían sido compuestas directamente en este formato (Telegraph road, Tunnel of love,…), o bien las ha ido alargando (Sultans of Swing, Ride Across the river, …). Bien, pues, si no me confundo, Speedway at Nazareth es la última canción que compuso que se acerca a estas características y esto se queda en el 2001. Desde entonces, como él auguraba, nada de canciones de un cuarto de hora. Pero la cosa no queda solamente ahí porque las que ya había alargado las vuelve a reducir. Un buen ejemplo de esto es Sultans of Swing que comenzó siendo una canción de cinco minutos en su primera grabación de 1977. Ya al poco tiempo nos encontramos que ha crecido hasta llegar a los doce minutos y que posteriormente mantiene esta estructura durante muchos años, con algunos añadidos de teclados o saxo pero con la estructura de los quince minutos y crescendo final. Esto se mantuvo hasta la época reciente en la que la canción ha decrecido volviendo a los cinco o seis minutos y la misma estructura original. Únicamente algunos licks de guitarra remanentes de la época en que el formato era largo se mantienen para recordarnos la historia gloriosa que tuvo esa canción.
Podría pensarse que la duración de las canciones es una cuestión de gustos y que no hay por qué buscarle más motivos. Uno puede decidir hacer canciones cortas o largas y eso no implica necesariamente que se le hayan fundido los plomos. El problema es que unido al tema de la duración de las canciones hay más señales de esta involución.
Las giras interminables, cercanas a los trescientos conciertos, de los discos “Brothers in Arms” y “On every street “ han ido reduciéndose progresivamente hasta llegar a unos tres meses, que es lo que ha durado la gira del 2008.
El repertorio de los conciertos durante la gira, que antiguamente tendía a ser cada vez más variado , se ha vuelto casi completamente estático hasta el punto de que desde el comienzo al final de la gira apenas ha habido unos pocos temas que hayan variado en el repertorio. Pero es que encima las canciones no progresan. Es decir, no hay demasiados cambios de composición, y Mark se limita simplemente a dejarse llevar por el momento y por el arsenal aprendido para improvisar solos.
El tema de las canciones es para hablarlo largo. Las discográficas se las ven cada vez más peliagudas para encontrar una canción mínimamente “movida” que pueda usarse de single. Y es que ahora apenas compone canciones de ese tipo y, de nuevo no sólo no compone sino que retira de su repertorio las que tenían estas características. La más llamativa de este caso es Money for nothing, en otro tiempo clásico entre los clásicos y hoy en día una canción del pasado. Unidas a Money for nothing ha habido otra serie de canciones que no han ido aguantando el paso de los años, o mejor dicho Knopfler no ha aguantado el paso que marcaba en aquellas canciones, hasta el punto de que hoy en día el aficionado puede pensar más bien en cuantas de las canciones antiguas sobrevivirán en su repertorio. Yo creo que las que le aguantan delatan los temas más hondos en su trabajo. Brothers in arms, canción que siempre ha declarado que soñó con haber compuesto, es una de ellas; otra es la adaptación a la época contemporánea del mito universal de Shakespeare, Romeo and Juliet. Las apuestas sobre cuál será la siguiente canción en caer puede hacerlas cualquiera, pero en cualquier caso siempre será una resta.
¿Qué motivo hay para esta involución? Siempre es complicado decirlo pero el rock, que es el eje de los otros estilos que toca Mark, no es algo que aguante bien con los años. En el caso de Knopfler parece que todavía aguanta peor. Posiblemente propiciado por su personalidad y su visión de la vida se le hace cada vez más difícil mantener las energías de su juventud y la productividad que las acompañaba. Podrían encontrarse más síntomas de este declive artístico pero creo que con los señalados antes ya es suficiente para comprobar la tendencia. Las giras mundiales seguramente terminarán en pocos años y después…

Seguir leyendo...

Próximo destino: Mark Knopfler, Madrid 3 de Abril 2008


Seguir leyendo...

Más entradas para Mark Knopfler

He encontrado unas cuantas entradas más de los conciertos a los que he ido de Mark Knopfler. Esta vez corresponden a su época en “solitario”. Puede verse que comparadas con las que puse anteriormente, en el post " De Gira con Mark Knopfler", la tipografía va perdiendo calidad conforme pasan los años. Lo cierto es que la venta automatizada es muy rápida y cómoda pero parece que ha terminado con la estética de las entradas.
Tengo muy buenos recuerdos de esos conciertos. Del de Coruña
porque me sentía como en familia. En lugar de tener que ir hasta el quinto infierno, como suele ser habitual, en ese era todo conocido (el sitio, la compañía, etc…). En Gijón también pasé uno de los mejores momentos. Especialmente porque era un pabellón muy pequeño, al menos comparándolo con lo que suele ser habitual en este tipo de eventos. Se podía ver la cara de todo el mundo a simple vista y era todo lo contrario a los grandes estadios en los que pierdes completamente el contacto y ya no sabes si estás viendo un concierto o un videoclip.

Seguir leyendo...

Una buena forma de dejar este mundo.

Gracias a Spanishcity, knopflertk y Brothers in dreams por su trabajo.

Seguir leyendo...

"De gira" con Mark Knopfler

Hace unos días tenía compartidas unas fotos escaneadas de entradas de conciertos. Para mi sorpresa ha habido alguna gente que se las ha descargado. La verdad no debería de sorprenderme tanto porque para un verdadero fan todo material es válido.
Lo cierto es que tengo un recuerdo muy bueno de aquella época. Desde que comencé a escuchar seriamente música con los últimos ecos que dejaba en las radios el álbum de Dir
e Straits “Brothers in arms” mi vida cambió de rumbo. Al poco tiempo me convertí en un ávido recopilador de material y una gran bola fue creciendo con todo aquello. La cuestión era que por aquel entonces ese disco parecía que podría haber sido el último ya que pasaban muchos años y no se publicaba nada. Lo que más rabia me daba es que pensaba que debido a esto nunca podría verlos en directo y me había enterado de lo que se cocía cuando todo había terminado.
Entonces llegaron los rumores de la posibilidad de un nuevo disco. Yo estaba que no cabía en mí de felicidad, al fin podría ver en persona aquello que hasta entonces sólo había podido apreciar indirectamente. Finalmente se confirmó la publicación del nuevo disco, “On every street” se iba a llamar y lo que era más importante una nueva gira.
Como se suele decir ni corto ni perezoso me puse a conseguir todas las entradas de la gira por España y a trazar un plan para salir disparado detrás. Hay que tener en cuenta de que estoy hablando de 1992. Por aquella época conseguir las entradas a distancia era algo complicado y lo de los vuelos baratos apenas existía. Ahora que lo pienso me sorprende que haya podido llegar a tiempo de un lado a otro con los pocos medios que tenía. Lo único que sabía es que me iba a encontrar con algún amigo en Madrid y con otro que sólo conocía por corr
espondencia en uno de los días de Barcelona.
Disfruté como un enano, fueron muchos conciertos. Especialmente recuerdo la tanda de Barcelona. Conseguí un hotel que estaba muy cerca de la plaza de toros y me dedicaba a dormir la mayor
parte del día, salir a comer un rato y luego cada noche iba a ver el concierto.
El rock duró poco en mi vida. Pronto el blues ocupó todo el sitio pero siempre que menciono mis músicos favoritos tengo que hacer un sitio aparte para Mark Knopfler.

He puesto algunas de las entradas de esa gira porque además de los recuerdos que tengo de esos conciertos me parecen unas entradas preciosas. No incluyo todas porque sino iba a ser demasiado extenso.

Seguir leyendo...