Albert King: "I got the blues"

Desde siempre Albert King ha sido una de mis principales influencias. No sólo como guitarrista, también en el concepto que tenía de banda de blues. Una de las primeras cosas que me enseñó es que no hacía falta estar rebuscando complejos solos de guitarra para poder decir muchas cosas. Este tema es uno de mis favoritos, aunque desde luego la lista podría ser casi la discografía completa.



I GOT THE BLUES
.
I got the blues 'cause my woman has gone
Oh, I got the blues 'cause my woman has left
She took all of my hard earned money, yeah, she left with someone else
.
Listen, she wrecked my brand new car, she even pawned my diamond ring
Whoow, she wrecked my brand new car, she pawned my diamond ring
She poured the salt out of the shaker, she didn't leave me with a doggone thing
.
Cold hearted woman!
Hmm!
Well all right!
.

The blues can come to you in any shape or form
It can come to you in the shape of a woman, just like the one that left me alone
Now I got the blues and I'm not ashamed to say
I been tryin' to shake them, each and every day
.
I got the blues 'cause my woman has left
Well she took all of my money
The little girl left with someone else
.
I gotta find her
.
I got the blues 'cause my baby has left
Whoo, I got the blues 'cause my baby has left
She took all of my heard earned money, she left me for someone else
.
She wrecked my brand new car, she even pawned my diamond ring
Oh, she wrecked my brand new car, she girl even pawned my diamond ring
She poured the salt out of the shaker, Lord, she didn't leave me with a doggone thing
.
Come on Lucy let's find 'r, whoo
Whoo, is hot out here on this country road
.
Now the blues can come to you in any shape or form
It can come to you in the shape of a woman, just like the one that left me alone
Now I got the blues and I'm not ashamed to say
Oh I been tryin' to shake them each and every day
.
I got the blues 'cause my woman has left
Oh, she taken all of my woman, she left me for someone else

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Someday

Una canción que me ha gustado muchísimo desde hace muchos años. Hace poco he vuelto a escucharla en el principio de la película "A love song for Bobby Long" (Una canción del pasado). Juraría que la versión que había escuchado tanto era de Lisa Otey, pero ni encuentro el disco ni revisando su discografía me aparece por ningún lado. Es posible que esté confundido y aquella interpretación corresponda a otra pianista. En cualquier caso parece que la composición es de David Hidalgo y Louis Pérez ("Los Lobos").


SOMEDAY
Someday, I will go home
Someday, I will go home
And I'll find peace in the house
Of my heavenly father
I will fear, pain no more
.
I know down in my heart
I know it won't be long
And I shall see the face
Of my savior
I will fear, I will fear
I will fear, pain no more
.
Someday, I will go home
Someday, I will go home
And I shall take the hand
Of my savior
I will fear, I will fear
I will fear, pain no more

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Max Hoeffner - "Streamline train"

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Retirarse al desierto

Retirarse al desierto. ¡Qué idea más tentadora! Un lugar carente de todo y por lo tanto libre de algo nocivo. Un lugar limpio. Un lugar para quitarse toda la porquería y poder mirar y mirarse sin contaminaciones hasta que se pueda afrontar algo distinto.
No hay más que pensar en algunos de los significados bíblicos del desierto para darse cuenta que es algo ineludible. Sin ir más lejos el pueblo de Israel se tuvo que meter entre pecho y espalda cuarenta años atravesando el desierto. Como dice el Deuteronomio (8,2) “[…] te ha hecho andar estos cuarenta años por el desierto a fin de humillarte, probarte y saber lo que encierra tu corazón […]". Así que ya se ve que no es cosa de descubrir la pólvora a estas alturas. Más bien es algo que de una forma o de otra acaba siendo inevitable. Y sin olvidar que ya aquí el desierto además de un tránsito es un fin. Es un tránsito porque no se puede esperar llegar a algo mejor simplemente doblando la esquina y es un fin porque en sí mismo tiene sentido. Algunos de los antiguos bluesman sentían una mezcla de indiferencia y deprecio hacia “esa gente que no sabe cómo crece el algodón”. Lo cierto es que la vida te hace aprehender lo que significan las cosas mejor de lo que se pueden explicar teóricamente. Quizás hasta habría que incorporar a la enseñanza obligatoria un buen “paseo” por el desierto a modo de educación. Seguro que sería más productivo que todas esas rimbombantes excursiones orientadas en lo que sería el modo del tener, en lugar de estarlo en el modo del ser. Una suerte de vicio a lo oriental consistente en capturar la mayor cantidad de fotos pensando que mientras tenemos la foto tenemos el sitio en el que hemos estado, cuando muchas veces sucede lo contrario. Hasta se podría pensar que mientras miramos por el objetivo no estamos realmente viendo lo que sucede, lo que hace más pérfidas a las cámaras de vídeo.
No hay que olvidar que la historia de la simbología del desierto no termina en la biblia. También se extiende a una multitud de manifestaciones artísticas e intelectuales. Muy a menudo tiende a representar una moneda de dos caras, el aislamiento y la búsqueda de la realidad. Desde luego no hace falta ser un lince para darse cuenta de esto, pero de hecho es así. Por mi parte en cuanto a lo del aislamiento no voy mal. Una de mis especialidades es mandar las cosas al cuerno. Desde luego no ha sido nada preconcebido pero mirando hacia atrás tengo que admitir que poseo una especie de habilidad (¿habilidad?) innata para despachar cualquier cosa que se me cruce por el camino. Da igual que sea animada o inanimada, el caso es que si noto de alguna forma que no le encuentro demasiado significado a lo que estoy haciendo me bajo del tren en marcha sin pensármelo dos veces.
En cuanto a la otra cara de la moneda ahí ya no he tenido tanta suerte. Eso de la “búsqueda de la realidad” ya da problemas nada más empezar. En sí es una especie de interrogante que no hace más que crear otros y por el momento parece que desde aquí el problema se extiende ad infinitum. Lo que sucede es que para poder caminar hace falta apoyar los pies en tierra firme, y lo más que he podido es andar a tientas con lo que no se llega muy lejos. Y todos necesitamos algo con lo que poder vivir.

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Más entradas para Mark Knopfler

He encontrado unas cuantas entradas más de los conciertos a los que he ido de Mark Knopfler. Esta vez corresponden a su época en “solitario”. Puede verse que comparadas con las que puse anteriormente, en el post " De Gira con Mark Knopfler", la tipografía va perdiendo calidad conforme pasan los años. Lo cierto es que la venta automatizada es muy rápida y cómoda pero parece que ha terminado con la estética de las entradas.
Tengo muy buenos recuerdos de esos conciertos. Del de Coruña
porque me sentía como en familia. En lugar de tener que ir hasta el quinto infierno, como suele ser habitual, en ese era todo conocido (el sitio, la compañía, etc…). En Gijón también pasé uno de los mejores momentos. Especialmente porque era un pabellón muy pequeño, al menos comparándolo con lo que suele ser habitual en este tipo de eventos. Se podía ver la cara de todo el mundo a simple vista y era todo lo contrario a los grandes estadios en los que pierdes completamente el contacto y ya no sabes si estás viendo un concierto o un videoclip.

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"Cuanto más vives, menos mueres." (Snowy White)

Un mensaje...


(Snowy White)

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Las mejillas de Faye Dunaway

Ya era hora de hablar de temas verdaderamente serios. Ciertamente unas pocas líneas nunca podrán hacer justicia a este tema, ni siquiera un libro creo que pudiese. Seguramente sería necesario dedicarle toda la vida.
El principio del camino que me llevó hasta aquí comienza con algo que no podría calificar de otra forma más que como un sinsentido. El problema es que una vez que uno se ha visto en situaciones similares empieza a sentir la necesidad de tirar del hilo todo lo que se puede hasta encontrar lo que más se acerca al comienzo. Al modo que lo haría un detective rastreando pistas que aparentemente no tienen lógica pero que pueden ser claves para resolver el enigma. Esto se agrava especialmente cuando con los años he aprendido que lo que me parecía una simple “fisura” en los sucesos de la vida cotidiana terminaba por expandirse hasta formar un mundo nuevo. Primero se contempla algo que parece “raro”. Es una sensación de que eso que hay delante (persona, objeto inanimado, etc…) no encaja en la imagen. Es como si lo que toca ver delante formase parte de una fotografía que es la vida que nos toca vivir, pero de pronto algo aparece desencajado en el continuo como si fuese una imagen de otro sitio que está superpuesta. Primeramente suele ser una pequeña apariencia pero en cuanto se empieza a mirar detenidamente se ve que ahí delante hay algo que ha sido burdamente superpuesto para dar la ilusión de continuidad.
Hasta aquí podría ser una primera forma de ver y de ilustrar el problema. La cuestión es que las fisuras no aparecen sólo de esta forma, y lo que es peor no aparecen sólo a través del sentido de la vista. Puede ser algo que se escucha, algo que se huele (los olores son especialmente traicioneros),etc… Incluso puede ser algo que se piensa. Hay ideas que vienen camufladas en los pensamientos ordinarios pero luego toman vida propia y exigen que se les ponga en un primer plano destacado.
Volviendo al sinsentido del comienzo de esto decir que ya siendo niño, y no tener ni idea de la persona a la que se refería el nombre, comenzó a sonarme raro el nombre de Faye Dunaway. Viéndolo desde la actualidad de lo que estoy fijo es de que siendo crio lo recuerdo haber visto en los créditos de alguna película, pero de la película no recuerdo absolutamente nada. Hasta esta parte no había mayor problema, simplemente quedaba como una anécdota que como muchas otras debería tender a olvidarse porque no tenía mayor importancia.
El sentido cobra fuerza a partir de que algo después de su estreno veo la película de Barbet Schroeder “Barfly”. En seguida me di cuenta de que la actriz protagonista no me iba a resultar nunca más una persona común. Parecía tener dentro una especie de “luz interior” que la hacía resplandecer especialmente.
Desde luego con razón se suele decir que los ojos son el espejo de alma. Los ojos por su puesto son una de las mejores formas de comprobar lo que estaba apreciando, pero otro rasgo que me llamó especialmente la atención fue la expresividad de las mejillas. Unas mejillas grandes y rollizas que estaban formadas desde la base de unos huesos prominentes. Desde ahí esta “luz” las utilizaba para irradiarse mediante una serie de modulaciones.
Por supuesto creo que la película por aquella época no bajo de quince las veces que la vi. Más adelante volvería a repasarla pero como es lógico tenía una larga filmografía por delante. Hay que tener en cuenta de que no se habla de una joven actriz recién dada a conocer. Era una persona con una larga carrera andada cuando yo tomé conciencia de esto y en la actualidad todavía más. Tristemente la cirugía estética en la que se ha metido poco después de la época de Barfly deformó una buena parte de su rostro, mejillas incluidas. Suelo decir en broma que si ella quería meterse en esos asuntos debió de pedirle consejo a alguien con más fortuna, como por ejemplo Cher que ha quedado bastante más presentable de lo que salió Faye.
Con el tiempo vas viendo cualquier película que cae en las manos y luego pasas al nivel del cotorreo intentando enterarte de cualquier tipo de detalle a base de hurgar en las cosas que salen a luz sobre su vida, hasta que finalmente ves unos cuantos “hilos” en los que se puede encontrar alguna coherencia. Una cosa que siempre me llamó la atención es que pese a haber estado liada con distintas clases de hombres, con actores (Mastrioanni), o con un fotógrafo como Terry O’Neill… lo curioso es que ha tenido unos cuantos músicos en su vida. Con uno de ellos se llegó a casar, Peter Wolf el líder de J. Geils Band fue el escogido. Aunque Wolf suele hacer rock está muy vinculado al blues que suele interpretar ocasionalmente. Se le puede ver por ejemplo tocando junto a Charlie Musselwhite en el tributo a Muddy Waters. Con otro que me dejó completamente atónito en un principio fue la relación que tuvo con el bluesman Hook Herrera. De esto me enteré en un concierto de Hook en un club de jazz. Como gente curiosa que eran en ese sitio distribuyeron un tríptico con unos breves datos bibliográficos en los que hacían referencia al affair con Dunaway. En ese momento me parece que ya no vi nada más, sólo me pude quedar atónito contemplando la noticia. Cuando empezó el concierto pude ver al “artista”. Aunque de Hook hay cosas que me gustan bastante (especialmente cuando toca la armónica y no la guitarra) ese concierto me aburrió mucho. Además él tiende a hacer unos conciertos interminables de más de tres horas en los que al final pocos son los que se atreven a pedir ningún bis del cansancio que acaba teniendo el público. La verdad es que de apariencia se puede entender que para algunos ojos puede estar de “buen ver”. Tipo cachillas y de pinta bastante macarra. En la sala le estaba entrando a cualquier cosa que llevase un culo de mujer puesto. Por un lado todavía tenía en una mano el tríptico en el que había visto aquella noticia de la que no me había recuperado y por otra me encontraba al fulano abordando a cualquier cosa del sexo femenino que se le cruzase por delante. Era una situación bastante extraña.
Aunque evidentemente en todas partes hay gente para todos gustos personalmente nunca he conocido a uno de los míos (aunque por ahí circulan unos cuantos), lo más que he recibido al comentar el tema es algo de comprensión pero poco más. De alguien que tuviese una devoción en el mismo sentido, nada de nada. Generalmente lo que me encuentro son personas que malinterpretan lo que digo. Respuestas del tipo “ya te gustaría liarte con esa” y cosas por el estilo. Salvando el detalle de que casi podría ser mi abuela (detalle que no me preocupa demasiado para ser sincero) la gente tiende a olvidarse de otro pequeño detalle. Ni siquiera jamás la he visto en persona. Esto último yo creo que ya es algo más definitivo. Así no es nada más que una “figura” y una “figura” existe como puede existir un libro, no como una persona real. Con esto creo que se ve que es tema cerrado.
Lo que me queda es responder con un tanto de ironía como Dylan. “¿Qué mujer le ha gustado más?: Brigitte Bardot ¿Con quién se iría a una isla perdida? Con Brigitte Bardot ¿Quién le ha influido más? Brigitte Bardot”, etc, etc, etc,…

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