Kenny Neal: Las raíces de la Louisiana en el blues. Entrevista.

-Una de tus características más importantes es que compo­nes la mayor parte de las canciones que interpretas.
Sí, el noventa por ciento. Me gusta escribir mis propias can­ciones, como lo hacían Muddy Waters, Lightnin' Hopkins... Todos ellos grabaron sus canciones, hoy clásicas. Pero para nosotros, la nueva generación, es importante expresar nues­tros sentimientos en nuestras propias composiciones.
-Tú presentas innovaciones respecto a esos clásicos, por ejemplo, ciertas conexiones con el funky, sobre todo en las líneas de bajo.
Existe una especie de comunión entre el blues y el funky. ¿Y qué piensas del futuro?
He tocado con Buddy Guy, Junior Wells, Big Mama Thornton. John Lee Hooker, Gatemouth Brown y con mucha otra gente que ya no está, por eso nosotros tenemos que mantener toda esa tradición. «Carrying the torch», como dice la canción que tocaré luego.



-Retrocedamos en el tiempo ¿Qué clase de música oías cuan­do eras joven?
Little Walter, Howlin' Wolf y Professor Longhair eran mis fa­vonios.
-¿Conociste personalmente a alguno de ellos? No. pero conocí a Lonesome Sundown, Jimmy Reed. Slim Harpo... Solían venir a mi casa, eran amigos de mi padre.
-Cuéntanos algo del ambiente en tu casa con toda esa gente. Para mí no eran más que los amigos de mi padre, no les veía como celebridades. Ahora que soy mayor pienso que he tenido mucha suerte por conocerlos, pero entonces no era consciente de ello.

-¿Qué es lo más importante que te enseñó tu padre respecto al blues?
Lo más importante que aprendí de mi padre, respecto a cual­quier cosa, es que todo el mundo es alguien. Es como antes, cuando os decían que no podíais pasar. Bueno, pues salgo yo y ya está. Estamos juntos en este mundo y hay que respetar a los demás, ésa es mi forma de ver la vida. No se puede ir de estre­lla y apartarse de la gente. Eso es lo más importante que aprendí de mi padre.
-Empezaste tocando el bajo con tu padre, luego tocaste en la banda de Buddy Guy, y después te instalaste en Canadá con tus hermanos ¿Por qué te fuiste allí, habiendo empeza­do una carrera tan bien encaminada? Porque hice otro grupo, es decir, me casé y tuve dos hijos. Luego volví a Louisiana.
-Entonces conociste a Bob Greenlee de Kingsnake Records.
El es como mi hermano mayor. En mi familia yo era el primo­génito de diez hermanos, así que fue Bob quien se convirtió en mi confidente. El me ofreció la oportunidad de grabar. Editó un disco con mi padre y editó mi primer álbum: «Bio On The Bayou». Desde entonces somos buenos amigos. El disco fue número uno, así que los de Alligator dijeron: “¡Número uno con Kingsnake, lo nunca visto!', y me ofrecieron un contrato.
- Entonces editaron una versión distinta del mismo disco con un nuevo título: «Big News From Baton Rouge». ¿En qué se diferencia?
Lo remezclamos entero.
-En ambos discos aparece una canción, «Evalina», pero las versiones son completamente distintas. En la primera apa­rece un tal Mr. Bootney.
Bootney trabajaba en las obras de las vías del ferrocarril. Es un empleo duro. Para soportarlo mejor, solían cantar mientras golpeaban el suelo con esos grandes mazos, guardando el rit­mo: boom, boom (canta). Cuando lo oí por primera vez, ya sabes, fuimos a una licorería, compré una botella de vino y le dije: ‘Venga, ven al estudio conmigo'. En la segunda edición el tema cambió mucho. Porque los de Alligator no quisieron grabar a Bootney. Real­mente, pienso que se equivocaron, porque habíamos consegui­do captar algo tradicional y verdadero. Nos gusta más la primera versión. Claro, porque es algo auténtico.
-¿Quiere eso decir que en Alligator no te dejan hacer lo que quieres?
No, ahora estoy bien con ellos. En aquel tiempo era distinto, yo sólo quería obtener un buen contrato y grabar discos.
-Pensamos que tu tercer álbum es más comercial, el sonido es más claro.
Estoy de acuerdo. Eso es porque había demasiada gente alre­dedor haciendo cosas. Por eso, cuando grabé «Hoodoo Moon», intenté volver a los orígenes y hacer las cosas yo mismo. Cuando me veáis actuar esta noche comprobaréis que vuelvo a mis raíces. Pienso que deberíamos preservar la música que otros nos legaron: Guitar Slim, Lightnin' Slim y demás. Eso es lo que quiero hacer.
-En «Bayou Blood» prescindiste de sección de viento. Sí, quise utilizar una sección rítmica más reducida, sólo cua­tro instrumentos. ¿
-Y qué tal resultó?
En la siguiente grabación he vuelto a utilizar metales.
-¿Qué tal con Lucky Peterson?
Es un genio, un estupendo intérprete. Ha colaborado en todas mis grabaciones y ya es como otro hermano. También tocará en mi próximo disco.
-Tu último álbum, «Hoodoo Moon», tiene un sonido dema­siado limpio.
Me gusta el sonido auténtico de los instrumentos, el sonido limpio, y hacer blues de verdad.
-¿Te gustaría grabar un disco en directo?
Sí, me encantaría. Siempre se lo digo a la casa de discos (gri­tando): “¡Quiero un álbum en directo!”. Porque pienso que soy mejor en el escenario que en el estudio.
- ¿Cuál de las canciones que has compuesto es tu favorita?
Si quieres que te sea honesto, te diré que mi canción favorita es «The things that I use to do», de Guitar Slim (se pone a cantarla). Me trae recuerdos de mi madre, de mi padre, de toda mi familia. Aunque no la haya compuesto yo, la conside­ro como algo mío. Esta noche también la cantaré.
-¿Y tu bluesman favorito?
Muddy Waters, sin duda.
Sabemos que tuviste algo que ver con un musical que se representó en Broadway
¡Oh, no! Sí, me dieron un pequeño papel en una obra de Broadway. Fui a la escuela a tomar clases de interpretación. La música era de Taj Mahal.
-¿Sigues interesado en el teatro?
Lo mío es tocar blues.
-También eres un buen intérprete de armónica.
Sí, esta noche la voy a tocar acompañando a Corey Harris, pero cada vez que hay una reunión de armonicistas, nunca me llaman (risas).
-¿Cómo disfrutas más, tocando guitarra o armónica? Todo depende de la canción que esté interpretando. Ambos instrumentos me gustan.
-Háblanos de la música de Louisiana.
Durante mucho tiempo, los europeos que querían conocer el blues acudieron a Chicago, pero nunca fueron a las raíces: Mississippi, Louisiana, Arkansas..., es decir, el sur. Por eso mi padre no fue muy conocido. El no fue a Chicago y no consi­guió un contrato de grabación, tocaba por el sur. Yo, que vengo de Baton Rouge, escuché toda esa música e intento darla a conocer. Ahora ya se conoce el blues del sur, el cajún, el zydeco, pero antes la gente sólo conocía Chicago. Hace un tiempo el zydeco sólo se tocaba en el área de Lafayette y Opelousas (ciu­dades del sur del estado), nadie más lo escuchaba. En los últimos siete o diez años se ha difundido mucho, ahora mucha gente lo conoce, y eso es bueno. Louisiana tiene una estupen­da tradición musical, estoy orgulloso de formar parle de ella.
-¿Qué opinas del rap y el hip hop?
El rap no es una cosa tan moderna. Si vas hacia atrás, verás que los músicos de jazz hacían algo parecido y lo llamaban scat. Sí, me gusta. Lo que no me gusta es la música disco. Eso nos quita el trabajo, con todos esos disc jockeys poniendo dis­cos con el mismo ritmo: baf, baf. Los años setenta fueron real­mente duros para nosotros.
-¿Conoces otras conexiones entre el blues, el rock y otras músicas? Por ejemplo, ¿has oído el último disco de Los Lobos?
Sí, los conozco, son amigos. Te diré algo importante: ellos vie­nen de una tradición completamente diferente, pero hacen lo mismo, se siente lo mismo, porque lo suyo también sale del corazón.
-¿Notas alguna diferencia entre el público de los distintos países que visitas?
No, al mostrarte en el escenario utilizas un lenguaje universal. Puede que no entienda el idioma, pero comprendo a la gente cuando dice vyeah'. No, para mí no hay diferencias. (J.I.)

IF HEARTACHES WERE NICKELS
.
I wish you could see me
all broken down this way
but even if you saw me baby
I know , I could not make you stay,
I couldn't make you stay you know about the high cost of loving,
and some-day you're gonna have to pay some-day you're gonna have to pay.
.
A woman like you needs fine things
and I knew that from the start
and I dont have much to offer
just this old broken heart, yeah just this broken heart
and if heartaches were nickles, i would not be here crying in the dark
.
If wine and pills were hundred dollar bills I might keep you satisfied
if broken dreams were limousines I might take you for a ride
it's all I can do, to think of you and wish you were here by my side
if heartaches were nickles I'd be the richest fool alive

6 comentarios:

Gustavo dijo...

Que grande Neal...
La entrevista la hiciste tú????

;-)

Salud!!

bLuEsMaN dijo...

Hola. Es de una entrevista vieja de 1996 que saqué de unas fotocopias. Yo lo vi en el 99 y fue un concierto impresionante. Además mientras probaba sonido había alguna gente que se le acercaba a él y siempre estaba de lo más cordial con todos.
Es uno de mis músicos favoritos pero no sabía que te gustase este hombre. Me alegro mucho.

saludos

sinnick dijo...

Me alegro de ver que el blog sigue vivo. Por cierto, no me funcionan las actualizaciones en el correo. Puede que sea fallo mío, pero por si le pasa a alguien más.


"if heartaches were nickles, I´d be the richest fool alive". Es de las cosas que todos pensamos antes o después. Como verso, alguna vez me han hecho sonreir decicándomelo.

Besos!

bLuEsMaN dijo...

A mí me ha llegado la actualización. Es un correo con colorines que dice que se ha publicado el post de Kenny Neal. Voy a aprovechar y leo lo que ha puesto el chico este. Dice muchas burradas pero como es una entrevista malo será que al menos no sepa copiar. jeje
Huy, a ese que te lo ha dedicado hazle caso que si te dicen algo así desinteresadamente debe ser con buen motivo. Es que la gente tiene la mala costumbre de hacer algo a cambio de algo. Las excepciones son para observarlas.


un abrazo

sinnick dijo...

Le hago caso, le hago. Pero bueno, desinteresadamente... Ya me cuesta lo mío recargarle de iconos cada vez que se carga el ordenador :)

Miraré a ver qué pasa con lo de blogmail.

bLuEsMaN dijo...

Ejercitando la piedad eres tú la primera beneficiada. Si además la otra parte la recibe ya sois dos. Un negocio redondo y muy sano.

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