Hace unos días me pasé por el blog de mi vecina pintora Carmen Martín y sorprendido me encontré que por fechas parejas estuvimos por zonas de la costa muy próximas unas de otras. En principio las fotos que sacamos de aquella parte pensaba dejarlas para “consumo propio” pero me he animado a subirlas aquí viendo el ejemplo de Carmen ( Un día en Meirás).Básicamente lo qu
e hicimos fue recorrer el trecho que se ve en el mapa y que corresponde a una franja de costa entre las playas de Valdoviño (a la derecha de la imagen) y la de Pantín (a la izquierda de la imagen). Aunque ambas playas son bastante populares el tramo de costa que hay entre ellas por el momento tiene la suerte de no serlo. Es un camino algo agreste pero si hace buen tiempo se hace muy agradable de caminar.
El itinerario consistió en caminar ese tramo lo más cerca pos
ible de la costa, cosa que se puede hacer durante buena parte del camino. Entre tanto está la suerte de poder encontrar algunas pequeñas playas que por lo apartado de su situación apenas son visitadas por gente a lo largo del año. La peculiaridad es que debido a la orografía de la zona uno puede sentirse completamente alejado de todo y de todos, sin ver ni oír a nadie, mientras que a no demasiada distancia sí que hay mucha gente.
Hay un tramo en el
que los matorrales son ya muy altos y aunque con dificultad se puede seguir caminando bordeando la costa un desvío nos lleva a otro de mis lugares favoritos de ese paseo, el “Mirador do Paraño”. Este mirador es una especie de mini plaza con una pequeña fuente presidiendo el centro. El mirador, aunque muy simple de diseño, me encanta. Y la fuente unida a los bancos vacíos es algo más que evocador. Aunque se puede llegar a él desde una carretera secundaria desde la parte que cogimos hay que hacer una subida bastante empinada. Son unos quince minutos subiendo pero compensa hacer el tramo por este lado.
e hicimos fue recorrer el trecho que se ve en el mapa y que corresponde a una franja de costa entre las playas de Valdoviño (a la derecha de la imagen) y la de Pantín (a la izquierda de la imagen). Aunque ambas playas son bastante populares el tramo de costa que hay entre ellas por el momento tiene la suerte de no serlo. Es un camino algo agreste pero si hace buen tiempo se hace muy agradable de caminar.El itinerario consistió en caminar ese tramo lo más cerca pos
ible de la costa, cosa que se puede hacer durante buena parte del camino. Entre tanto está la suerte de poder encontrar algunas pequeñas playas que por lo apartado de su situación apenas son visitadas por gente a lo largo del año. La peculiaridad es que debido a la orografía de la zona uno puede sentirse completamente alejado de todo y de todos, sin ver ni oír a nadie, mientras que a no demasiada distancia sí que hay mucha gente.Hay un tramo en el
que los matorrales son ya muy altos y aunque con dificultad se puede seguir caminando bordeando la costa un desvío nos lleva a otro de mis lugares favoritos de ese paseo, el “Mirador do Paraño”. Este mirador es una especie de mini plaza con una pequeña fuente presidiendo el centro. El mirador, aunque muy simple de diseño, me encanta. Y la fuente unida a los bancos vacíos es algo más que evocador. Aunque se puede llegar a él desde una carretera secundaria desde la parte que cogimos hay que hacer una subida bastante empinada. Son unos quince minutos subiendo pero compensa hacer el tramo por este lado.


6 comentarios:
Tercer intento de publicar un comentario en tu �ltima y ansiada entrada. Dec�a que dan ganas de hacer ese camino... A ver si esta vez...
Besos y mucha paciencia.
El tercer intento tiene bonificación. Te ha tocado el premio extra.
Muchas gracias por el comentario y un abrazo.
Ah, y gracias por los avisos. Al final siempre acabo con el trasero al aire.
;)
Entre mis "tareas pendientes" está recuperar mi vieja costumbre del senderismo. Incluso tengo los datos de contacto de un par de grupos desde hace un año, en el que me he limitado a una visita en autobús a las Fragas del Eume.
Se agradece que compartas la ruta: la anoto para cuando deje de estar tan vaga.
:)
;)
Son chulas las fragas del Eume. En mi caso más que senderista ocasional(que no es que me disguste) yo diría que soy "paisajista". Creo que no existe esa categoría así que me parece que seré el único paisajista jeje
salu2
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